Las preguntas no están redactadas para vender. Están redactadas como las haría alguien que lleva años estudiando, ha visto promesas que no se cumplen y necesita razones—no eslóganes—para confiar en un sistema nuevo.
La primera fase dura aproximadamente 5 meses. Durante ese periodo se trabajan los 105 temas seleccionados por rentabilidad MIR, con 1 tema diario de lunes a viernes.
Cada tema incluye 10 preguntas tipo MIR asociadas al contenido trabajado ese día. Cada sábado, un bloque integrador de 20 preguntas para repasar la semana completa.
5 meses · 105 temas · ritmo diario · cobertura estimada del 92 % de lo más preguntado del MIR.
Cada tema incluye 10 preguntas tipo MIR asociadas directamente al contenido trabajado ese día. No son preguntas al azar: cada una se selecciona por criterio—detectar trampa histórica, fijar reflejo clínico, discriminar conceptos confundibles o entrenar la decisión bajo presión.
Sumadas a las 20 del sábado, son 70 preguntas semanales trabajadas con análisis del error. Multiplica por las 21 semanas de la primera fase y son más de 1.400 preguntas antes incluso de empezar la fase de consolidación.
Pocas preguntas bien analizadas valen más que muchas preguntas resueltas en piloto automático.
Cada sábado se realiza un bloque de 20 preguntas tipo MIR para repasar, integrar y consolidar los temas trabajados durante la semana. Las preguntas van mezcladas, no por bloques temáticos, para obligar al cerebro a discriminar contextos—que es exactamente lo que hace el examen real.
El sábado revela qué temas han quedado sólidos y cuáles necesitan refuerzo. Esa señal alimenta la segunda fase de consolidación sin tener que adivinar nada.
Domingo libre. No es premio, es diseño: la consolidación necesita pausa.
Comienza una segunda fase de consolidación hasta la fecha del examen MIR, centrada en:
El objetivo de esta fase es llegar al examen no solo con teoría, sino con velocidad, seguridad y capacidad de decisión bajo presión.
De un análisis de las preguntas oficiales del MIR de las últimas convocatorias. Cada pregunta se etiqueta con tema y subtema, y se calcula la frecuencia histórica de cada bloque del temario.
Los 105 temas son los que, en conjunto, capturarían en torno al 92 % de las preguntas más rentables del MIR si esa distribución histórica se repitiese. Es una estimación retrospectiva, no una garantía prospectiva. Lo que cae el día del examen lo decide el ministerio.
La cobertura es alta porque el reparto histórico del MIR es estable. No es alta porque hayamos hecho magia.
Caerán. Algunas las acertarás por cultura clínica acumulada. Otras las fallarás. Eso es matemática del corte de selección, no defecto del método.
El cálculo estratégico es claro: perder unas pocas preguntas residuales para ganar muchas en alta densidad sale a cuenta. Una academia que pretende cubrir el 100 % del temario reparte el tiempo del alumno como si fuera infinito—no lo es—y el resultado es peor preparación de lo que sí va a caer con probabilidad alta.
CRITÉRIUM MIR acepta el coste de no cubrir todo. Lo dice abiertamente porque ese coste es lo que paga la cobertura del bloque importante.
Sí. Cada tema tiene un protocolo de revisión cuando aparece una guía relevante (ESC, AHA/ACC, AGA, GETECCU, ECCO, etc.). El programa documenta qué guía concreta sostiene cada recomendación, con año, para que sepas en qué evidencia se basa lo que estás memorizando.
Las actualizaciones se reflejan en los temas, en los aforismos finales y en las preguntas si la guía cambia la respuesta correcta. No se reescribe el corpus cada vez que sale un paper—se actualizan los puntos donde la práctica clínica ha movido la respuesta MIR esperada.
PDFs de alta densidad, diseñados deliberadamente para lectura activa: prosa narrativa con jerarquía visual clara, callouts de perlas y trampas, tablas comparativas y aforismos numerados al final de cada tema.
No son apuntes. No son resúmenes. Son documentos pedagógicos completos—cada uno preparado para que sea lo único que necesites ese día. Sin tener que abrir cinco fuentes en paralelo.
Sí. Es uno de los tres pilares del sistema y la principal razón por la que CRITÉRIUM MIR no es una academia: cada alumno tiene un tutor personal que revisa periódicamente sus resultados y ajusta el plan a sus huecos reales.
El seguimiento incluye:
El plan estándar es para todos. El plan ajustado es solo para ti. La diferencia se nota a partir de la cuarta semana.
No es un grupo de Telegram con cien personas. No es un email automatizado preguntando "¿cómo va todo?". Es trabajo dirigido sobre tus datos reales.
No. Es una decisión de diseño, no de presupuesto. Los vídeos largos y las clases en directo son los formatos donde más fácilmente aparece el espejismo de productividad: parece que estudias, mientras tu cerebro asiente pasivamente.
Lo que sí hay:
Si tu modo natural de estudio depende de tener a alguien explicándote en pantalla, esto no es para ti. Lo decimos sin rodeos.
El acceso mensual cuesta 35 €/mes. Una sola tarifa, plana, sin niveles ni extras escondidos.
No hay permanencia y puedes cancelar cuando quieras. La continuidad es mes a mes: si un mes decides no seguir, no sigues.
Los pagos se gestionan mediante enlace seguro externo de PayPal o Stripe. CRITÉRIUM MIR no almacena directamente los datos bancarios o de tarjeta del alumno. La baja puede solicitarse escribiendo a info@criteriummir.com o al WhatsApp oficial +34 602 07 49 64.
No. CRITÉRIUM MIR funciona con acceso mensual desde el inicio. El objetivo es trabajar con una cohorte comprometida y mantener un sistema serio, constante y sostenible.
El acceso es mensual y sin permanencia: pagas 35 € el mes que entras y, si no quieres seguir, simplemente no renuevas. La baja la solicitas por email o WhatsApp y no hay penalización.
No prometer una prueba gratuita es una decisión deliberada: filtra al alumno que quiere entrenar con método del que solo quiere ver qué hay dentro.
No. El acceso es mensual, sin permanencia y cancelable cuando quieras. La continuidad depende del pago mensual correspondiente. Si un mes no quieres seguir, simplemente no renuevas. La baja se solicita por email o WhatsApp oficial sin penalización ni preguntas incómodas.
No. Nadie puede prometerlo con honestidad, por mucho que se diga en otros sitios. Tu resultado depende de tu trabajo, de tu base previa, de tu día y, en parte, de la suerte.
Lo que sí podemos defender es la lógica del sistema, la cobertura estimada del corpus y la coherencia interna del método. Esos sí son objetivos sobre los que respondemos. El número del día del examen, no.
Una promesa de percentil es una bandera roja, no una virtud comercial.
Porque es la primera edición. Los alumnos están dentro ahora—no han hecho el examen todavía. Cuando lo hagan, hablarán ellos.
Podríamos haber fabricado testimonios o haber citado vagamente "más de mil alumnos satisfechos". No lo hacemos. Si alguien te muestra testimonios espectaculares de un programa que aún no ha terminado su primera edición, esa información dice más sobre el programa que sobre los alumnos.
La condición de promoción piloto incluye una conversación de revisión a las cuatro semanas. Si en ese punto el sistema no encaja contigo—por motivo de método, ritmo o vida personal—hablamos honestamente sobre cómo continuar o cómo separar caminos sin coste reputacional para nadie.
Las condiciones económicas concretas se detallan al solicitar acceso, no en la web, porque dependen del modo de inscripción. Lo que sí garantizamos por escrito es que no hay letra pequeña destinada a atraparte si el método no encaja.
Puede serlo. La condición no es la convocatoria, es el perfil cognitivo. Un primer presentado disciplinado, con base sólida en grado y mentalidad de eficiencia, encaja perfectamente. Un primer presentado que prefiere ver todo el temario por seguridad emocional, probablemente no.
La pregunta clave no es "¿es mi primera vez?". Es "¿tolero estudiar menos horas si la prueba es que estoy acertando más?".
Si lo que hiciste antes te llevó a un resultado que no quieres repetir, cambiar es exactamente lo que tiene sentido. La pregunta más útil para un repetidor no es "¿estudié bastante?". Es "¿estudié lo correcto, y de la forma correcta?".
CRITÉRIUM MIR funciona especialmente bien con repetidores porque ya tienen base teórica acumulada y necesitan precisión—no más volumen. El método capitaliza esa base con preguntas tipo MIR desde el primer día; el sistema tradicional la ignora.
El método está diseñado precisamente para esto. Un bloque sostenible de 60–90 minutos diarios es más realista para quien trabaja o tiene cargas que las jornadas de 6 a 8 horas que asume el modelo tradicional.
La advertencia es honesta: si tu vida hace que algunos días simplemente no puedas dedicar ese tiempo, eso ya no es una cuestión de método—es una cuestión de circunstancia. Para algunos perfiles, esperar a una convocatoria con mejor margen es la decisión correcta, y lo decimos.
Recibes respuesta personal en menos de 48 horas con las instrucciones para activar el acceso mensual. No hay secuencia automatizada de correos comerciales. No hay un comercial intentando cerrarte por teléfono.
Activado el acceso, puedes hablar con tu tutor cuando quieras—por escrito o por llamada—para resolver dudas sobre el método, sobre tu plan o sobre cualquier cosa. Sin permanencia: si un mes no quieres seguir, no renuevas.
Si lo que tienes en la cabeza no aparece arriba, escríbenos. Probablemente la respuesta sea más útil—y más honesta—si va dirigida a tu caso concreto. También puedes solicitar acceso directamente: 35 €/mes, sin permanencia.